Cursos superiores

GESTIÓN DE ACTIVOS Y FACILITY MANAGEMENT

La gestión de los activos inmobiliarios ha de ser considerada como un factor estratégico en las empresas, debido a su tamaño (volumen de inversión y financiación requeridos), su plazo (por definición, largo) y por las fuertes barreras de salida (los ciclos inmobiliarios) y el riesgo asociado (en su caso, fuertes minusvalías).

Además, las empresas evolucionan cada vez con más celeridad, ya sea para adaptarse al entorno, para abrir o cerrar mercados, para lanzar o retirar productos, etc., lo que requiere la máxima flexibilidad, y los activos inmobiliarios suponen con frecuencia un condicionante para reorganizar su estructura funcional y organizativa.

Tradicionalmente, las propiedades e inversiones inmobiliarias se han considerado como una manifestación inequívoca de fortaleza y solvencia, pues respaldaban el balance, transmitiendo la sensación a sus acreedores y financiadores de que sus créditos estan garantizados con bienes reales.

Algunos propugnamos que las inversiones empresariales deben dirigirse a activos directamente relacionados con su “core business“, descartando mantener inmovilizados recursos que no sean considerados estratégicos para desarrollar sus actividades. Los activos inmobiliarios exigen destinar abundantes recursos financieros a largo plazo que restan capacidad a la empresa para otros fines.

Y tienen un fuerte componente de gestión, con sus consiguientes costes. Por ello, cada vez está más extendida la externalización (outsourcing), profesionalizada y eficiente, convirtiendo costes fijos en variables ligados a resultados.

Ahí es donde entran el Asset Management, el Property Management y, más recientemente, el Facility Management o “gestión integral de los recursos inmobiliarios y servicios generales”, como soporte de aquellos, que ya se extienden a prácticamente todos los que utiliza la empresa, permitiendo conseguir ahorros significativos (entre el 15 y el 30 por 100).

La gestión moderna o management de estos activos está considerada una “disciplina” que, como tal, requiere conocimientos especializados, herramientas adecuadas, aplicaciones informáticas específicas, técnicas de negociación con proveedores, etc.,.

Este curso les facilitará el acceso a todas ellas y les permitirá convertirse en profesionales cualificados y solicitados.

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GESTIÓN DE ENTIDADES ASEGURADORAS, RIESGOS Y ESTRATEGIAS

La actividad aseguradora en todos los países constituye uno de los tres pilares del funcionamiento de los mercados financieros, conjuntamente con la crediticia y los mercados de valores. Está comprobado que a medida que se produce el desarrollo económico de los países y de sus empresas, más se incrementa la actividad aseguradora, por la necesidad de protegerse frente a los riesgos.

Por su relevancia e importancia estratégica, social y económica, está sometida a regulación, supervisión, control e inspección por las autoridades, contando con normativa específica en materia de constitución, funcionamiento, reporting, etc., incluida la exigencia de honorabilidad, cualificación y experiencia profesional a las personas que desempeñan funciones de dirección y gestión.

Las entidades aseguradoras desempeñan una función mediadora en el sistema financiero, con unas características especiales que las diferencian de otros sectores de la economía e incluso de las restantes empresas financieras.

Su función principal es dar cobertura a los riesgos, actuales y futuros, derivados de las actividades económicas que realizan las empresas y los particulares. Precisamente por ello, el seguro es inherente al riesgo y constituye el instrumento que posibilita aceptarlo y convertirlo en un instrumento financiero, apoyándose en la incertidumbre que afecta a los sucesos, cuantificados en términos de probabilidad y, mediante las correspondientes técnicas actuariales, se transforman en seguridad y certeza.

Así, la medición y gestión adecuada de los riesgos se convierte en esencial para la estabilidad, solvencia y rentabilidad de las entidades aseguradoras. Teniendo en cuenta que la mayoría de ellas son del tipo multiramo (operan en muchos o todos los ramos: accidentes, asistencia, crédito y caución, decesos, defensa jurídica, enfermedad, incendios y otros daños a los bienes, responsabilidad civil y vehículos), es fácil comprender que el adecuado control de los riesgos asumidos resulta imprescindible para garantizar la propia supervivencia de las entidades aseguradoras.

Mediante este curso Udes., podrán identificar los mercados con más capacidad de crecimiento, establecer las estrategias más adecuadas, conocer el marco jurídico, financiero y regulatorio aplicable, así como las operaciones inversoras más habituales y, sobre todo, la gestión de los riesgos operacionales que mayor impacto tienen en los resultados.

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GESTIÓN DE COOPERATIVAS Y DESARROLLO DE VIVIENDA PROTEGIDA

El cooperativismo, como fórmula para la realización de actividades de forma colectiva, constituye una modalidad de larga tradición y gran aceptación, pues permite la participación directa de los miembros que la integran, los cooperativistas, habiéndose acuñado un término que las define y caracteriza: el “espíritu del cooperativismo”.

Las cooperativas son, en realidad, una sociedad con personalidad jurídica propia, y como tal les son exigibles los requisitos de constitución, inscripción, funcionamiento, rendición de cuentas, etc., al igual que cualquier otra sociedad mercantil, si bien con la peculiaridad de que entre sus objetivos no se encuentra el ánimo de lucro.

Son muy variados los tipos de cooperativas que existen, atendiendo a sus fines: agrarias y de explotación comunitaria de la tierra, de trabajo asociado y de servicios, sanitarias, de enseñanza, etc. y, por supuesto, una especialidad denominada “Cooperativas de Viviendas”.

La inversión en vivienda es, probablemente, la más importante que una familia realiza a lo largo de su existencia, y lo más frecuente es que lo haga una sola vez en su vida. Por esa razón, el modelo cooperativista supone un sistema eficaz para facilitar el acceso a la vivienda a determinados colectivos, que las desarrollan bajo el régimen de autopromoción (colectiva, no individual) para, finalmente, adjudicarse una unidad de las que se compondrá la promoción.

En España, las cooperativas están reguladas por abundante legislación, autonómica y estatal, contando esta con una Sección dedicada específicamente a las cooperativas de viviendas. Además, la práctica generalizada pasa por utilizar la figura de la “Gestora de Cooperativas”, por lo que también se requiere su conocimiento en detalle.

Las cooperativas, como cualesquiera otras organizaciones, se ven afectadas por los contínuos cambios y transformaciones que se producen en la sociedad: tecnológicas, económicas, organizativas, etc., que exigen una puesta al día permanente para operar eficientemente en la consecución de sus objetivos.

A través de este curso lo conseguirá.

Muy conectado con el cooperativismo se encuentra el desarrollo de viviendas protegidas o que cuentan con algún tipo de protección pública, para permitir el acceso a la vivienda a los colectivos más desfavorecidos o que precisan ayudas para conseguirlo.

Al igual que ocurre con las cooperativas, la vivienda de protección pública cuenta con abundante legislación que la regula normativamente. Así, tenemos los Planes Estatales de Vivienda (el actualmente vigente lo es para el período 2013-2016, que pone el acento en el alquiler y la rehabilitación, frente a la propiedad propugnada por los anteriores), los Planes de Vivienda aprobados por las Comunidades Autónomas, los regímenes de ayudas y subvenciones, las Normas Técnicas de diseño y calidad, etc.

El conocimiento actualizado de este enjambre normativo resulta fundamental para acometer actuaciones dirigidas al desarrollo de vivienda protegida, ya sea en régimen de compra o en arrendamiento, dirigidas a colectivos concretos o al público en general, promovidas por entidades públicas o privadas.

Asistiendo a este curso obtendrá una visión de conjunto profunda y actualizada para operar en este segmento de mercado

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GESTIÓN DE ACTIVIDADES FUNERARIAS

La estructura del mercado de servicios funerarios se caracteriza por una demanda inelástica e intermediada en un elevado grado por las compañías que operan en seguros de decesos. La oferta se realiza principalmente por pymes y no es frecuente que en un mismo municipio operen más de dos empresas, salvo en lo que respecta a las tres grandes del sector en España, FUNESPAÑA, GRUPO MÉMORA y SFB.

Pese a que formalmente los servicios funerarios están liberalizados desde 1996, aún existen trabas y restricciones que obstaculizan el funcionamiento de este mercado en un marco de competencia y libertad de ejercicio, fallos que se deben al marco regulatorio del sector, disperso y exhaustivo, provocando barreras de acceso al ejercicio de la actividad.

En España, el mercado de seguros de decesos cubre con sus pólizas a más de 21 millones de personas y al menos el 60 por 100 de los clientes de las empresas funerarias utilizan una póliza de seguro de decesos, teniendo en cuenta que es un servicio que solo se presta una vez por cliente.

El acceso a la actividad principal de servicios funerarios requiere de numerosas autorizaciones y permisos, concedidos por los municipios y comunidades autónomas en que se vaya a ajercer la actividad, además de otros de carácter económico y financiero, como capital mínimo, acreditación de solvencia financiera, constitución de fianza o aval, contratación de un seguro de RC.

Asimismo, resultan obligatorios otros requisitos como disponibilidad de instalaciones y locales adecuados, vehículos, féretros y otros medios materiales, personal idóneo (directivo, técnico y sanitario), así como contar con la organización administrativa necesaria para la prestación de los servicios, establecidos con carácter de mínimo.

Por otro lado, las tarifas a aplicar deben ser comunicadas y, en ocasiones, autorizadas, aunque con carácter general se encuentran liberalizadas, cuando no resultan directamente fijadas por las compañías aseguradoras del ramo de decesos. Con frecuencia, las empresas funerarias son de capital mixto, privado con participación pública, o de propiedad pública con gestión privada.

Es fácil comprender que la actividad funeraria resulta extremadamente compleja (marco regulatorio, reglamentos de Policía Sanitaria Mortuoria), además de los requisitos económicos y financieros para llevar a cabo las inversiones para la necesaria modernización del sector que, junto a las necesidades de formación de los profesionales que trabajan en él, constituyen las claves para la gestión eficiente de las empresas.

Asistiendo a este curso, les proporcionaremos los conocimientos y herramientas que les permitirán mejorar sus objetivos, cuantitativos y cualitativos, así como convertir a su empresa en un referente en el sector.

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